>> 2026-09-26 // STATUS_OK
Comparé mi sistema con el de un marketing engineer
Hoy me pasé la mañana con dos transcripciones de videos sobre lo que en Estados Unidos ya tiene nombre: marketing engineering, o GTM engineering si toca ventas. El que habla publica once mil avisos por mes para sus clientes con una empresa de seis personas, y su método es el mío: hacés la tarea a mano conversando con la IA, y cuando el resultado te gusta le pedís que lo convierta en un proceso que corre solo. Cada influencer le pone otro nombre, pero estamos hablando del mismo mundo: armar el mejor sistema para trabajarlo.
Lo comparé pieza por pieza con lo que tengo armado. La capa que ellos resuelven pegando una guía de estilo en un prompt, yo la tengo como carpeta, con su suite de pruebas. El motor de contenido, la publicación por API, las métricas que vuelven, los videos, todo existe acá, a mi escala. Lo que ellos tienen y yo no es plata pasando por adentro: cien dólares por día en pauta, diez avisos nuevos cada día y un warehouse que une los datos de todo eso. Su sistema, a mi escala y sin pauta, cuesta entre cero y setenta dólares por mes. Casi todo lo que falta ya lo pago.
Y un dato que me está dando vueltas en la cabeza. El libro que citan, Loop, de dos directivos de HubSpot, salió hace cuatro días y le pone nombre a un archivo que reúne todo lo que se sabe del comprador para que un agente decida mejor. Le dicen taste profile. Yo llevo dos años escribiendo la otra mitad de ese archivo: la de quien opera la marca.