>> 2026-04-26 // STATUS_OK
El registro obligatorio de cambios
El sistema documental venía sobreescribiendo: cada actualización de una instrucción hacía desaparecer la versión anterior. La base quedaba limpia, y al leer una regla vigente era imposible saber por qué había cambiado ni qué problema se estaba resolviendo cuando se escribió, o sea que a las decisiones les faltaba arqueología.
Lo que adopté lo trajo el radar en su primera corrida, de cómo documenta Karpathy sus proyectos: toda modificación estructural del canon exige su entrada de registro, en changelogs independientes por frente que funcionan como un libro contable. Lo nuevo se apila arriba y el historial queda. Cada entrada dice la fecha, qué cambió, por qué, y quién validó el pase.
Si el comportamiento de un agente se desvía, ahora puedo ir a la arqueología, encontrar el punto exacto donde entró el error y volver atrás. Todavía falta la otra mitad del modelo, una pasada periódica que busque contradicciones y páginas viejas. Eso queda para otra sesión.